Programa Republicano por la energía

Para un desarrollo económico, industrial y social de la República Andaluza, consideramos imprescindible una política energética que facilite un nuevo modelo energético. Proponemos la aprobación de una ley de cambio climático, la lucha contra la pobreza energética y medidas que permitan luchar contra el cambio climático en una transición hacia un 100% de energías renovables en 2030, fijando a medio plazo una reducción del 30% de emisiones de gases de efecto invernadero en 2020.

Andalucía tiene todos los medios naturales propios, como para lograr la total independencia energética basada en energías limpias y renovables. El Sol, el viento, la geología y las mareas, son de tal importancia que garantizan, no solo el autoabastecimiento energético andaluz, sino que, además es capaz de exporta energía a otras naciones.

El pleno control de las políticas energéticas, que son de vital importancia para el pleno desarrollo energético andaluz. Realizar todas las medidas necesarias en este sector tan determinante para el futuro de Andalucía, son otro objetivo del Gobierno de la República. Con ello se podrán cambiar leyes tan injustas como el pagar impuestos por el autoabastecimiento energético, y poner en marcha, junto a la Universidad, todo un programa de I+D+i en el campo energético, que garantice el futuro en este campo.

Del mismo modo, la República respeta el paquete de la Comisión Europea, “Energía renovable para todos los Europeos o “Clean energy for all Europeans”, publicado el 30 de noviembre de 2016”, que está en lo más alto de la agenda del gobierno Europeo. El objetivo de este paquete de medidas es establecer un marco regulatorio estable para facilitar la transición energética hacia un modelo energético más limpio y sostenible. Las tres principales líneas de trabajo son:

 

  • Primero eficiencia energética.
  • Posicionar a Europa como líder en el sector de las energías limpias.
  • Facilitar acuerdos justos a los consumidores de energía.

Cuando se habla de energía limpia o verde se hace referencia a toda aquella energía obtenida a partir de fuentes amigables con el medio ambiente, es un tipo de energía renovable porque se obtiene a partir de recursos inagotables del entorno ambiental, como lo son la luz solar y el aire. La generación de la energía limpia no causa, estrictamente, ningún desecho o residuo contaminante.

Potenciar por tanto las energías limpias tiene muchas ventajas, entre las que son de resaltar que no deterioran el medio ambiente, contribuyen a disminuir el calentamiento global, no generan desperdicios nocivos y se obtienen de fuentes renovables o inagotables. Por todo ello el uso de la energía limpia ayudará a reducir la continuación ambiental y sus efectos, al tiempo que ofrecen los mismos beneficios energéticos que otras energías tomadas de fuentes no renovables.

Dadas las condiciones de Andalucía, desde el Gobierno de la República potenciaremos de forma prioritaria:

  • La energía eólica: se obtiene gracias a la instalación de aerogeneradores. Dadas las extraordinarias condiciones que se dan en Andalucía, potenciar los parques eólicos, debe ser una de las opciones más aconsejables a desarrollar en aquellas zonas que haga posible la convivencia de los aerogeneradores, con el entorno y la biología del lugar. Para evitar daño a las aves, los aerogeneradores deben estar protegidos con rejillas metálicas.
  • La energía hidroeléctrica: en este caso se usa el agua para generar energía ¿Cómo? Se almacena el agua en embalses y se hace caer desde gran altura y, cuando cae, mueve unas palas que a su vez hacen mover una especie de rotor que transforma la energía o la fuerza del agua en electricidad. Una energía que obliga a Andalucía a aprovechar y potenciar al máximo los recursos del agua ya que, además de estar en el ADN de nuestra cultura, es básica para nuestro desarrollo. Toda posibilidad de generar energía procedente del agua, debe ser potenciada con el máximo respeto. Además, este tipo de energía se puede obtener, tanto con grandes saltos de agua en embalses, como con pequeños molinos movidos por la fuerza motriz, en desniveles o saltos creados expresamente.
  • La energía solar: el sol es la fuente que más se utiliza para transformar energía. Con la ayuda de paneles sensibles a la luz, captan la luz solar y la trasforman en energía eléctrica. Si hay alguna energía en la que Andalucía es, debe ser, puede ser líder mundial, es en el campo de la energía solar, por motivos más que conocidos y, por tanto, tratados de la forma más racional e inteligente posible.
  • La energía geotérmica: el centro de la tierra es en exceso caliente, en ciertos lugares de nuestro planeta se encuentran agujeros que emanan este tipo de energía (los conocidos Géiseres), el vapor que estos generan es utilizado para hacer mover, nuevamente, un rotor que producirá o más bien transformará la energía. Hay debate sobre si este tipo de energía puede considerarse netamente limpia o no. No es un tipo de energía adecuada para Andalucía, aunque no se debe dejar olvidada, no debe ser una prioridad en estos momentos, más cuando se dispone de la potencialidad de los demás recursos más adecuados para las características andaluzas.
  • La energía de las mareas: Gracias a los kilómetros de costa que tiene Andalucía, esta sería una energía abundante y barata. Basta con instalar, medianamente alejados de la propia costa, rotores que serán movidos por las olas y aprovecharla en una estación cercana. En definitiva, la energía la produce el movimiento, y el de las olas es permanente.
  • La Energía a través de la biomasa: utilizar la materia orgánica como fuente energética. Esta materia orgánica, es heterogénea. Pueden ser desde deshechos de agricultura (huesos de aceituna, cáscaras de frutos secos, restos de poda de vid…) a restos de madera, como pellets o serrín. Se trata de un tipo de producción de energía más barata, renovable y con menos emisiones por su forma de combustión. También ayuda a mantener limpios los bosques por lo que ayuda en la prevención de incendios.
  • Fomento de la creación de energía proveniente de residuos industriales apoyando proyectos de investigación y realización, obligando a las empresas causantes de dichos residuos a pagar las costas de recuperación y limpieza, contribuyendo en su proceso químico o mecánico de creación de energía y a la vez protección del medio ambiente.

 

 

 

Para el pleno desarrollo de las energías limpias y renovables en Andalucía, se deben potenciar todas las capacidades energéticas de las que somos capaces, y para ello, desde la República pondremos en marcha las políticas adecuadas para el pleno desarrollo de las mismas entre las que destacamos:

 

  • No cargar con ningún tipo de impuestos el autoabastecimiento energético. Desde el 11 de octubre de 2015 España puede “presumir” de tener la regulación del autoabastecimiento energético más restrictiva del mundo. No se puede entender esta decisión, salvo que hubiera un compromiso de aprobarlo con las principales interesadas en ello: las compañías eléctricas, las únicas que han defendido las tesis del Gobierno de España. La República, por tanto, no puede, bajo ningún concepto, priorizar los intereses económicos y comerciales de ninguna eléctrica, menos aun cargando ningún tipo de impuesto a las energías en autoabastecimiento, que lejos de ser castigadas, deben ser potenciadas y ayudadas desde el Gobierno de la República.

 

  • Potenciar las redes energéticas para la posibilidad de exportar energías limpias y ren La República andaluza, dentro de la normativa “winter package” coincide en que, las distribuidoras energéticas, tienen que, y están incentivadas a proveer servicios como la generación distribución, la respuesta a la demanda y el almacenamiento de energía con el fin de que las redes sean gestionadas de una manera más eficiente. Las Distribuidoras serán remuneradas por estos servicios, y tienen que definir productos estándar para ellos.

Cada dos años, las Distribuidoras deberán actualizar sus planes de mejora e inversiones en la red a 5 y 10 años vista, “con especial énfasis en la infraestructura principal de distribución que es necesaria para conectar nueva capacidad de generación y nuevas capacidades de carga como los cargadores de vehículos eléctricos, así como respuesta de la demanda, almacenamiento y eficiencia energética.

Las Distribuidoras dando servicio a sistemas aislados (islas energéticas) o suministros de menos de 100,000 usuarios pueden estar fuera de los requerimientos del punto anterior, pero están obligadas a cumplir con el resto de nuevos requerimientos orientados a las Distribuidoras eléctricas.

Por otro lado, el rol de las distribuidoras eléctricas es el de facilitar la adopción de estas nuevas tecnologías, no el de proveer de éstas al usuario final.

Todo ello bajo un estricto control por parte del Gobierno de la República para que las empresas de distribución sirvan para el fin último, de garantizar el suministro energético al 100×100 de la población andaluza, a la industria y canalizar los excedentes hacia la exportación.

Sin perjuicio de lo escrito más atrás, el Gobierno de la República y los ayuntamientos, podrán encargarse directamente de generar energía, específicamente para proveer viviendas y pequeños núcleos aislados, en los casos en que su conexión a la red plantee dificultades por su alto costo.

Los Ayuntamientos tendrán libertad para asumir el servicio de distribución de energía a sus propios municipios, con el fin de abaratar su coste al usuario final.

El gobierno de la República beneficiará mediante reducción de impuestos en la cuantía que se decida, a las empresas que produzcan su propia energía, siempre que esta sea limpia y beneficiosa a la naturaleza.

 

 

  • Fomentar el máximo desarrollo en I+D+i energético para hacer de Andalucía el verdadero parque industrial en el sector energético con capacidad de exportar tecnologías propias. La República potenciará al máximo el Área I+D+i de Energías Renovables y Arquitectura Soste Entre sus líneas de trabajo destaca potenciar, en colaboración con la Universidad Andaluza, los proyectos de energías renovables, contribuyendo a aumentar el peso de dichas energías en el balance energético de Andalucía.

Esta área ofrece también una serie de servicios dentro de los que destacan el diseño y fabricación de los equipos necesarios (módulos fotovoltaicos, estructuras, inversiones, etc.). Así mismo, otra de sus principales actividades es el desarrollo de proyectos de I+D+i en el área de Energías Renovables, que de forma prioritaria se orientan al estudio y mejora de los procesos de obtención de energías limpias a partir de los principales recursos energéticos naturales de Andalucía. Así mismo, el Área también trabajará en cooperación al desarrollo y transferencia tecnológica con el objetivo final de mejorar las condiciones de vida de la población local, en países en vías de desarrollo mediante la incorporación de tecnologías renovables.

 

  • Imponer el Código Técnico de la Edificación para las energías renovable El Gobierno de la República, debe adoptar todas las medidas necesarias para lograr la máxima calidad de los edificios que se construyen en Andalucía y que, estos, se adecuen al uso de las energías renovable, por ello se impondrá el Código Técnico. Contendrá unDocumento Básico de Ahorro de Energía donde se establecen las exigencias básicas en eficiencia energética y energías renovables que deben cumplirse en los edificios de nueva construcción y en las intervenciones en edificios existentes. Este Documento Básico consta de las siguientes secciones:
  • Limitación del consumo energético.
  • Limitación de demanda energética (calefacción y refrigeración).
  • Rendimiento de las instalaciones térmicas.
  • Eficiencia energética de las instalaciones de iluminación.
  • Porcentaje mínimo de contribución solar al agua caliente sanitaria
  • Potenciar la Construcción Bioclimática. Andalucía tiene todos los condicionantes necesarios para que el parque de edificios que se construyan se acoja a la Construcción Bioclimática, consistente en el diseño de edificios teniendo en cuenta las condiciones climáticas, aprovechando los recursos disponibles (sol, vegetación, lluvia, vientos) para disminuir los impactos ambientales, intentando reducir los consumos de energía.

Se potenciará, por tanto, la vivienda bioclimática, aquella que sólo mediante su configuración arquitectónica es capaz de satisfacer las necesidades climatológicas de sus habitantes, aprovechando los recursos naturales y evitando el consumo de energías convencionales, y de ese modo llevar al mínimo de lo posible el consumo innecesario de las energías.

El acuerdo con la Universidad Andaluza y las empresas constructoras, estarán coordinadas con un departamento especializado en la construcción bioclimática, que dinamice, potencie y controle dicho modelo de construcción en Andalucía.

Se cuidará, al mismo tiempo, que la adopción de este sistema bio-climático, no sirva de pretexto para imponer construcciones propias de otras latitudes, que desvirtúen la arquitectura propia.

 

  • Plan de choque contra la pobreza energética. Por su capacidad para producir energía, Andalucía no puede permitirse que haya familia alguna que no pueda disponer de ella por falta de recursos económicos. Se establecerá una tregua invernal, tarifas sociales y programas de rehabilitación energética de edificios en las zonas más v Por ello, y de acuerdo con lo establecido en el Pacto Andaluz por los Asuntos Sociales, coordinaremos las medidas propuestas para ello:
  • Bono energético a las familias en riesgo de pobreza, para de, ese modo, garantizar el continuo suministro energético al mismo nivel que el resto de la población. Dicho bono estará acorde con las necesidades familiares en virtud del número de personas que la componen.
  • Potenciar, en aquellas áreas de difícil abastecimiento, como puede ser el medio rural, la instalación en usufructo del modelo de autoabastecimiento más adecuado al medio, ya sea el eólico, solar o cualquier otro más adaptado al entorno.
  • Dado que no hay ninguna empresa productora de energía con sede en Andalucía, la República lo tendría fácil para nacionalizar el servicio y crear una empresa energética pública, que priorizara y, llegado el caso, exclusivizara, las energías renovables.
  • Recuperar las viviendas de protección oficial y autosuficientes energéticamente. Este tipo de vivienda no dependería energéticamente de suministro externo y se le daría un gran empuje a las empresas andaluzas que desarrollan dicha tecnología y que fomentan el empleo de calidad. A la vez desarrollamos nuestro Estatuto en tanto todo andaluz tiene derecho a una vivienda, en vez de crear guetos y conflictos sociales, como se hace ahora.

 

  • Nacionalización de las empresas eléctricas que especulen o incumplan con el servicio proporcionado al pueblo. El Gobierno de la República velará por el estricto cumplimiento de los servicios y precios de las empresas energéticas con el máximo celo. Llegado el momento, en el incumplimiento reiterado de alguna de las empresas en sus compromisos, el Gobierno nacionalizará dicha empresa.

 

  • Prohibición o cierre total de los cementerios nucleares en Andalucía. Dado que la Republica Andaluza renuncia a la energía nuclear, desmantelará de forma inmediata cuantas instalaciones existan en Andalucía, del mismo modo que quedará prohibido el almacenaje de residuos provenientes de ninguna central nuclear.