El PNA Somos Andaluces Málaga reclamará la devolución de la lex flavia malacitana para Málaga

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El expolio del patrimonio malagueño es igual de evidente que de injusto. La falta de cuidado del patrimonio de todo por parte de los responsables políticos de todas las épocas es clamoroso. Son muchas las piezas arqueológicas que se exponen fuera de nuestras ciudades, y eso es una verdadera ofensa al pueblo de Andaluz.

Entre ellas, las tablas de la importantísima Lex Flavia Malacitana, que en la actualidad se exponen el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Pero es que para más desgracia, Málaga continúa sin disponer de un Museo Arqueológico Provincial en que poder alojarla junto a la multitud de piezas arqueológicas que duermen el sueño de los justos en cajas, lejos de la vista de los ojos malagueños, andaluces y de todos los que nos visitan.

Nunca nos respetan a los andaluces, quizás porque no nos hacemos respetar y quizás también porque no somos consciente de la importancia que, para toda la civilización tuvo y tiene la historia de Andalucía. Entre ellas la historia que describe la Lex Favia Malacitana.

De forma muy breve, que grandes especialistas en la Lex Flavia Malacitana hay en Málaga muchos y muy buenos, decir que también es conocida como Lex Malaca, un compendio de cinco tablas compuestas por estatutos jurídicos que establecen el paso de la ciudad romana de Malacca (Málaga) de ciudad federada a municipio de pleno derecho en el Imperio romano.

La romanización de Málaga fue, como en la mayoría del sur de la Hispania Ulterior, pacífica y llevada mediante pactos, Foedus aequum, de cierta amistad e igualdad. Durante esta época, el Municipium Malacitanum es punto de tránsito dentro de la Vía Hercúlea, dinamizadora de la ciudad tanto económica como culturalmente, al comunicar ésta con otros enclaves desarrollados de la Hispania Interior y con los demás puertos del Mediterráneo. Tras las guerras civiles que estallan en Roma en el año 69, salió vencedora la dinastía Flavia aliada de Hispania. En el año 74 el Emperador Vespasiano otorgó a Malaca la Lex Flavia, al amparo de la concesión de la latinidad a toda Hispania.

La Lex Flavia Malacitana tiene un contenido semejante al de la Lex Salpensana, conservamos diecinueve capítulos de la ley dada al municipium Flavium Malacitanum. A diferencia de aquélla, el nombre de Domiciano fue borrado en la tabla de Málaga, cuyo tratamiento de los temas municipales refiere la mecánica global de accesos a las magistraturas.

En ella podemos encontrar lo relativo al procedimiento de elección y votación de los magistrados por las asambleas populares; la designación de patronos municipales; así como normas de gestión de fondos públicos dirigidas a los magistrados municipales. Con esta ley, se establece una organización censitaria que distribuye las obligaciones y los derechos en función de la capacidad económica de los individuos.

Una parte de la ley de Málaga coincide casi literarmente con los dos fragmentos hispalenses de las leyes de Salpensa e Irni, que tratan de la obligación de restituir los fondos que se tuvieran de la caja municipal, así como de la rendición de cuentas ante los decuriones por negocios hechos como fondos públicos. Como en la ley de Salpensa, son frecuentes las interpolaciones al texto primitivo, Lex Flavia Municipal.

El carácter urbano de Roma está latente en ella, por ello sus leyes ciudadanas recogen diversas disposiciones en pro del interés urbanístico. Así, por ejemplo, establecía que los propietarios de edificios destruidos sin motivo suficiente deberían reconstruirlos en un año o afrontar una multa; o que las obras iniciadas serían objeto de información pública mediante tablillas o carteles en las calles. El carácter de las ciudades federadas, de hacer uso de su propio ordenamiento jurídico, se puede ver en el hecho de que los malagueños podían presentar a sus candidatos a ediles locales sin necesidad de tener en cuenta las designaciones imperiales.

Estas tablas de la ley se colocaban en un lugar destacado de los edificios públicos, que constituían el centro político y religioso de las ciudades, con el objetivo era que todos los ciudadanos conocieran las normas que regían su municipio. Todo ello denota la importancia del Municipio malagueño que situaba a Málaga entre las ciudades más importantes de ROMA y a los malagueños como ciudadanos de primer orden en deberes y derechos propios con respecto a ROMA.

Por tanto desde SOMOS ANDALUCES, exigimos que, desde la Junta de Andalucía, se reclame la devolución urgente de las tablas de la Lex Flavia Malacitana para que sean custodiadas y admiradas por el pueblo que se ganó dichos deberes y obligaciones, en ese Museo Arqueológico Provincial Malagueño que no puede continuar por más tiempo en las actual situación.